Escenas de bosque, árboles. Ritmos ajustados a un modelo, una cadencia que tiene que ver con la noche o con hojas que se eclipsan, acaso con la voz de la sangre o cierta oscuridad: oscuridad de oscuridades, todo es oscuridad. Cuando la vanidad queda fuera: lejos del bosque, lejos de tus ojos (más allá de tu mirada, la nuestra). Cuando eres fantasma. Cuando te pierdes en el bosque y enseñas lo que escondes. Nada tendrá que ver con la vanidad si es de noche (bajo la luna, cerca de tus ojos). Cuando un árbol, cuando la imagen de un árbol. Cuando todo acontece dentro de esa imagen. Cuando habitamos ese lugar, cuando todo es visión huidiza dentro de la arboleda que es sombra y nada de vanidad: tan solo tiniebla en la mirada (en la nuestra, en la tuya). En medio, dentro: arriba y abajo. Ritmos ajustados a un modelo, una cadencia oscura. Bajo la bruma nocturna ninguna sombra es nítida, bajo la confusión nocturna mis ojos son un delirio nebloso (y la oscuridad no es engaño sino revelación). Cuando somos fantasmas que deambulan bajo los árboles: dentro de su saliva (en la tuya, en la nuestra, más allá de todas). Cuando la noche es un murmullo donde enseñas lo que escondes.¿Quiénes somos sino cuerpos espectrales que vagabundean por el bosque umbrío? Ibant oscuri sola sub nocte per umbram. Fantasma es aquel que huye o se desvanece en el bosque. Ritmos ajustados a un modelo, a una cadencia que sucede cuando el fantasma habita entre los árboles, cuando reconoce su silueta: la de los árboles, la suya propia, la voz de un espectro.
Alfonso García-Villalba
Escritor. Autor de La nueva subjetividad (Franz Ediciones, 2025) y de Signos herméticos de una nueva melancolía (Franz Ediciones, 2021). Anteriormente ha publicado Homoconejo (EDA Libros, 2016) y Esquizorrealismo (EDA Libros, 2014). Desde 2023 realiza el taller de creación literaria Escrituras híbridas. Ficción e identidaden Fuentetaja Literaria. Es autor del podcast La nueva subjetividad.