Entrevista a Pilar Acosta

Entrevista a Pilar Acosta con motivo de su participación en la exposición "El arte de lo efímero. Gotas de eternidad" celebrada en Efímera del 3 de octubre al 19 de diciembre de 2025 en Efímera.

Entrevista a Pilar Acosta

Por Belén Vera

Tus primeros pasos no estuvieron ligados directamente al arte. ¿Cuál fue el detonante que te llevó a dedicarte plenamente a la práctica artística?

Más que un detonante ha sido un recorrido. De niña solía decir que quería ser artista de mayor, me pasaba el día dibujando y fui a una academia entre los 6 y los 14 años. Las inseguridades de la adolescencia, el aburrimiento por la formación académica, la curiosidad por ver otros lugares y la búsqueda de independencia económica me llevaron por un camino distinto, aunque nunca dejé de lado por completo mi verdadera pasión. Durante la pandemia y los años siguientes, me sobrevinieron sucesivamente una serie de pérdidas en varios ámbitos de mi vida, que acabaron cambiándola por completo. El arte fue ocupando cada vez más y he acabado por dedicarle casi todo el tiempo.

En tu serie “Estudios sobre mallas” combinas elementos como tela metálica, mosquiteras o tarlatana con pintura acrílica. ¿Cómo se establece el diálogo entre lo matérico y lo pictórico en tu obra?

Pintar con materiales que encuentro en mi entorno cotidiano me acerca más a mi realidad y me da más libertad para representarla. En lugar de buscar colores, formas y texturas, las obtengo directamente del material. Utilizar diferentes tipos de mallas es una forma de pintar con veladuras que me permite generar vibración, movimiento, misterio, perplejidad, invitando a detenerse, recorrer la obra y cuestionar la percepción visual.

¿Qué te atrae de trabajar con materiales reciclados o reutilizados? ¿Qué papel juega la sostenibilidad en tu obra?

No tiro prácticamente nada y recojo muchos materiales u objetos que encuentro o que la gente me da. Pero también compro material en ferreterías y almacenes de materiales de construcción, ya casi no piso las tiendas de material de arte. Creo que cualquier actividad tiene un impacto medioambiental. Mis creaciones no se escapan de ello, pero son mi forma de procesar la preocupación por la situación a la que nos hemos conducido, de cuestionarla más que de lanzar respuestas.

¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Partes de una idea clara o dejas que los materiales guíen el desarrollo de la pieza?

Mi proceso varía, a veces parto de imágenes que veo en mi día a día, tomo fotografías, hago dibujos, bocetos en acuarela, o a veces parto sólo de recuerdos. Mi objetivo es transmitir las sensaciones que me producen esas imágenes y voy probando diferentes materiales y composiciones hasta acercarme. Otras veces el material me sugiere algo directamente y lo voy trabajando según lo que me sugiere.

En tu proyecto “Umbral”, creas un escenario artístico habitado por peces y moluscos, estableciendo un entorno compartido que recuerda a las prácticas de Aki Inomata y Pierre Huyghe. ¿Qué te interesa de este tipo de interacción entre arte y vida animal? Cuéntanos más.

Crecí siempre con mascotas y de pequeña pensaba que algún día conseguiría hablar con los animales. He conservado ese aprecio por los animales, y de alguna forma no he abandonado del todo aquella fantasía infantil. Eso es lo primero que me interesa de esta forma de crear, intentar acercarme a otra especie y entablar un diálogo. También me interesan los acuarios como mundos, no se trata de crear objetos sino sistemas complejos en los que debe haber un equilibrio.

El buceo es también una de tus pasiones, ¿cómo influye en tu obra?

De mis inmersiones obtengo imágenes y materiales (residuos que recojo) que utilizo para algunas de mis obras. Estas obras tratan sobre la inmensidad del mar, la admiración de la naturaleza salvaje y la devastación a la que estamos sometiendo a este medio. También fotografío y entrevisto a personas que trabajan en el mar. Me interesa sacar a fuera esa belleza, esas historias y también esa preocupación por el deterioro.

¿Qué artistas, referentes culturales o lecturas han influido en tu forma de pensar y hacer arte?

He aprendido mucho observando la obra de Manuel Rivera, Anselm Kiefer, Olafur Eliasson, Sonia Navarro e Inma Femenía. Pero probablemente quienes más han influido en mí han sido artistas con quienes he podido trabajar en persona, como la acuarelista Ana Sánchez Trujillo y la artista interdisciplinar y Catedrática de Pintura Lorena Amorós.

También me dejo influir por la danza. La participación del cuerpo y lo escenográfico están presentes en mi obra y he encontrado mucha inspiración en espectáculos de artistas que combinan raíz y vanguardia, como Rocío Molina, Manuel Liñán, Eduardo Guerrero, Mucha Muchacha Company y muchos más.

En cuanto a mi forma de ver la acción creativa desde la honestidad, lo lúdico y la búsqueda de conexión, he encontrado refugio e inspiración en los escritos de Chantal Maillard y Marina Garcés.

Como artista emergente, ¿qué te resulta más desafiante y qué te motiva dentro del panorama artístico actual?

Creo que nos encontramos en un gran momento para crear. Pensar en lo que estamos perdiendo nos hace apreciarlo más, y me motiva que el arte actual esté poniendo el foco en la naturaleza y en las interacciones humanas y entre especies, temas que me interesa explorar. El desafío creo que está en la capacidad de comunicar esos mensajes dada la cantidad de estímulos visuales intensos que recibimos constantemente.

¿Hay algún proyecto o dirección que te gustaría explorar en un futuro próximo?

Siempre llevo varios proyectos en paralelo, pero de alguna forma el mar y el medio acuático en general son una constante, así que espero poder seguir explorando estos temas.