Isabel Nuñez (malakagama)
Muda, la otra piel, sitúa la transformación como un estado continuo de la materia, donde los ciclos naturales y la ecología material se convierten en contenido y concepto. Propone así una lectura expandida de la mutación, entendida como un tránsito sostenido en el tiempo.
La pieza se construye a partir de la relación entre dos líneas materiales vinculadas al proceso de cambio de piel del gusano —la muda—. Por un lado, raíces de plantas que emergen como extensiones orgánicas y remiten a pieles vivas: superficies sensibles, flexibles y en constante crecimiento y adaptación. Por otro, planchas biomatéricas elaboradas a partir del alimento del gusano, ya seco y transformado, que evocan capas de piel endurecida, asociadas a procesos de protección y cuidado.
Ambas materialidades operan como registros de transformación. Las raíces encarnan lo que aún está en proceso, lo vivo y lo expandido. Las planchas, en cambio, condensan el tiempo en una piel estabilizada, resultado de procesos de digestión y descomposición.
Este diálogo establece una tensión entre lo que muda y lo que permanece, entre lo que crece y lo que se fija, generando una experiencia sensible que aproxima al espectador a los ritmos lentos de la naturaleza y a los sistemas invisibles que sostienen la vida. A través de esta metáfora matérico-orgánica, el proyecto propone una reflexión sobre la transformación y la capacidad de reinventarnos de forma continua.
Isabel Núñez Penalva (Murcia, 1992) es artista interdisciplinar y doctoranda en Arte Contemporáneo por la Universidad de Murcia. Su práctica oscila entre memoria, cuerpo y territorio. Mediante procesos híbridos que integran performatividad, postfotografía y ecología de la materia, desarrolla instalaciones que investigan espacios marginales y resilientes, abordando cuestiones como la materialidad, las temporalidades y las relaciones entre lo humano y lo no humano.