Angues Timet
Por Máximo García Freire
Dicen que repta el espanto aguas turbias que los ángeles temen
Bestia furiosa enroscada en las ventiscas heladas que azotan los páramos
Repartiendo temblor estremecido en las pedrizas ardientes del sueño
Y en las ciénagas en vela pobladas de blandas y mansas culebras
Luna del llanto espesura insondable nacida viva
Ansia renacida que anida en las escamas del ser
Rito secreto del Infinito que se devora a si mismo
Sembrando reptiles venenosos en los anillos del Cosmos
Dicen que el mal se arrastra sobre el vientre por campos de beleño
Devorando polvo ponzoñoso maldito con su jugo letal impregnando
La semilla oculta fatal que respira en las orillas de la carne
Resuenan los cascabeles que anticipan la tormenta
Violentas oraciones arrojadas sobre las arenas
Como rayos de las almas muertas
Flota en la mirada de vidrio inhumana
La materia más secreta y eficaz de la aniquilación
El vencido aliento sinuoso que renueva la noche en los huesos
Al águila vence al frio vence
Y hacia el rostro del sol asciende
Vida y muerte confundidas
El silencio es su dominio
Donde vagas sombras
-Mariposas de la carne-
Habitan las orillas del delirio
Espina minúscula y letal que inocula pesares inmortales
Colmillo funeral que emerge del fondo de la ruina
Encalla lentamente en el tiempo detenido
Derribando la frágil permanencia de las cosas
Lo firme y erguido al fin cede
Y cae en la lengua sibilante
En el pozo oscuro de las fauces
En las ramas de la sombra
Cuelgan estertores de agonia
Y un olor húmedo chorrea
Entre las hojas muertas
Te distinguirá la serpiente con su mordedura
Correrá la toxina silenciosa por las avenidas del cuerpo
Por las arterias que esconden el rojo mineral de la existencia
Por el tallo quemado de las piernas
Por la voz ronca de los órganos consumidos
Por los recuerdos olvidados que nutrieron tantos años en tu nombre
Te abrirá los ojos a las vastas aguas de otro mundo
Firmamentos errantes relámpagos torbellinos
Donde respira la noche en sus claros espacios
-Las noches que cabalgan la vida
Al galope de sangre y sombra profunda
Liana que pende del abismo de la náusea
Custodia exánime del valle de los condenados
Desgarrará el latido con el puñal maligno de los ocelos
Desordenará en el polvo el puzle inacabable
Donde amargura de algo tan dulce gimen los vientos
No querrá suaves corderos de niebla la áspera herida
Nicriaturas desvalidas al pie del árbolrendidas
Desnudas como palomas en el claro del bosque
No consentirá sacrificios en fuegos ajenos
-Llamas que se apagan olvidado tu nombre
Súplicas mudas plegarias de humo-
A ti te querrá
Máximo García Freire
(Santoña, Cantabria, 1957) Poeta y escritor. Estudió Filosofía en Barcelona y, siempre vinculado al mundo del arte, ha escrito textos para diversos artistas y reflexionado sobre el arte contemporáneo. Desde hace años, como un sabio antiguo, vive escondido.