Juan Belando
¿Dónde comienza normalmente una obra para ti? ¿Suele partir de una imagen, una idea, una experiencia o es el propio material el que pone en marcha el proceso?
Como bien dices, experiencias, ideas e imágenes forman parte de las fuentes, también el estudio sobre temas concretos y otros que aparecen de estos. La mayor parte de las veces aparece un boceto mental, base para la obra final.
Tus primeras ideas suelen pasar por el dibujo antes de trasladarse al metal. ¿Qué ocurre en ese tránsito del boceto a una pieza tridimensional?
En ese tránsito es donde comienzo la parte física de la obra, sobre la lámina de metal, dibujo, corto, sueldo, desbasto, lijo y aplico la textura y color final. Encontrar las partes del todo partiendo de un boceto en el que solo tienes de referencia una perspectiva es un incentivo muy atractivo, por eso todas las obras son únicas, no hay moldes ni plantillas.
Tu relación con el acero viene de mucho antes de dedicarte a la escultura, de los años trabajando en la fábrica de tu padre. ¿Cómo se transforma un material asociado inicialmente al trabajo industrial en un lenguaje artístico propio?
Mi etapa con el metal en la industria fue muy fructífera porque aprendí mucho y fue bonito crear, modificar y reparar maquinaria. Teniendo el material a mano y conocimientos para elaborarlo las ideas estaban, fue innato empezar a materializar pensamientos.
Gran parte de tu proceso continúa siendo manual y está muy ligado al corte, la soldadura y la manipulación directa del metal. ¿Qué importancia tiene para ti ese contacto físico con la materia?
Tengo mucho que agradecer al metal, principalmente al acero, me permite expresarme artísticamente, me encanta como material y sus infinitas posibilidades. La mayor parte de las piezas requieren mucho tiempo de elaboración y ese tiempo, siempre es de calidad.
Aunque el acero ocupa un lugar central en tu trabajo, también aparecen el color, las resinas, los ácidos y otros materiales. ¿Qué estos materiales a tus piezas?
El color y la textura aportan tanto como la forma. Me gusta mucho trabajar la pintura por los contrastes del color y como estos pueden variar el significado de la obra. Los procesos de preparado, protección y pintado necesitan de técnicas y experimentación que hacen que el proceso de construcción sea duro y muy gratificante.
Has señalado la “conciencia” como uno de los puntos de partida de tu obra, especialmente nuestra relación con el entorno y con otras especies. ¿Cómo consigues trasladar cuestiones tan abstractas a una forma?
Estoy convencido de que la conciencia es uno de los pilares principales que sostienen al ser humano e intentar crear obra en relación es apasionante y más si consigues llegar a los demás. Estoy en una etapa en la que prefiero que fluyan similitudes, referencias o equivalencias con lo abstracto para hacer la obra pero también es muy interesante profundizar con estudio sobre un tema concreto.
Los animales aparecen de manera recurrente en tus esculturas y, en ocasiones, funcionan casi como un espejo del comportamiento humano. ¿Qué encuentras en ellos que te permite hablar de nosotros?
Los animales son una fuente inagotable tanto por su estructura física como su conocimiento del medio y el que nos aportan a nosotros al observarlos y estudiarlos. Tenemos mucho que aprender de sus capacidades e intento que sean protagonistas para acentuar las nuestras junto con las carencias.
En muchas de tus piezas conviven cierta contundencia material con la ironía, el juego o incluso el sarcasmo. ¿Qué papel ocupa el humor en tu trabajo?
Pues como en la vida misma, imprescindible para la salud. Me encanta la gente ingeniosa y graciosa, son energía para los demás. Tengo una pequeña anécdota, cuando empecé a hacer esculturas y mobiliario firmaba como Irónicometal así que creo contesto la pregunta, jeje.
¿Qué te inspira?
¡Todo! Si me paro a analizar cualquier cosa puede salir otra cualquier cosa, otra cosa es que materialice cierta cosa.
Después de tantos años trabajando con el metal, ¿qué sientes que todavía te queda por descubrir en él?
Me queda muchísimo por descubrir por la variedad de formatos que presenta el metal en sí y la combinación con otros materiales. Ahora tengo un reto por delante y es seguir haciendo piezas de gran tamaño donde hay mucho por descubrir.